
No podía dejar de enseñaros unas fotos de la noche de disfraces, ¡¡¡¡ lo pasamos muy bien !!!!
DÍA 22 (Jueves)
Hoy tocan diana a las 6 h de la mañana (las 5 h en España), siguiendo la costumbre bajamos al salón a degustar el desayuno y corriendo nos llevan a visitar la Alta Presa y a continuación el Templo de Philae, ubicado al sur de la ciudad de ASUÁN, en la Isla de Agilkia. La Alta Presa fue construida para regular las aguas del Nilo, el Templo dedicado a la diosa Isis, quedaba definitivamente sumergido con la construcción de la segunda presa y tuvieron que desmontarlo y cambiarlo a la Isla para su conservación, es el Templo con el entorno más bello por estar asentado en una isla. En él se puede apreciar el Kiosco de Trajano con todo su esplendor y con un excelente enclave. El emperador Trajano lo mandó construir para hacer sus ofrendas a Isis, Osiris y Horus. Creo que es uno de los Templos más bonitos y bien conservados de Egipto.
Después de la visita tan interesante a este Templo, nos fuimos rumbo a ABUL SIMBEL para visitar los Templos que alberga la ciudad, el Templo de Ramsés II y el de su esposa Nefertari. En el Autobús nos reparten una caja con alimentos para comer a las 12 h durante el viaje, hay controles a lo largo de toda la carretera que nos llevará a la ciudad, íbamos muy bien acompañados, llevábamos escolta, un militar armado hasta los dientes, el viaje se hizo un poco pesado, recorrimos 280 kilómetros desde ASSUÁN, y aunque llevábamos aire acondicionado, hacía mucho calor. La mayoría de la gente iba durmiendo, pero yo no podía me picaba la curiosidad, no quería perderme ni un momento de algo que pudiera sorprenderme mientras atravesábamos el Sáhara. Efectivamente veía agua cada dos por tres, alucinante, ¡¡¡ eran espejismos !!!, creí que sólo ocurría en las películas, llamé a Tomás para que dejara de dormir y fuera viendo una cosa nueva. De vez en cuando un Oasis, árboles y plantas ¡increíble! en medio de tanta arena.
Por fin llegamos a ABUL SIMBEL nos bajan en un lujoso hotel y nos dicen que dentro de unos minutos pasaremos al comedor a comer (las 17,30 h), por la hora yo creí que más que la comida era la cena, ¡pero no! la cena vendría después en el barco. Nos dan buffet libre, muy buena comida y postres excelentes. Hubo gente que se dio un bañito en la piscina mientras esperábamos para pasar al comedor, pues hacia un calor de + de 40º. Después de la comida nos dirigimos hacia los confines del Alto Egipto, con el fin de poder admirar una de las siete maravillas del mundo, grandes colas para pasar, como siempre con sus debidos controles policiales y ¡oh espectáculo! ¡qué maravilla! ¡¡¡ cuatro colosos, cuatro monstruos !!!, excavados en la roca de una montaña, representan al faraón Ramsés II y debajo de estos colosos, estatuas de familiares directos del faraón a tamaño más pequeño, una de ellas representa a la reina Nefertari, un poco más allá y en otra montaña un poco más pequeña se alza el Templo de Hathor dedicado a ella, a la esposa de Ramsés II, Nefertari, las estatuas un poco más pequeñas, pero grandiosas también. Pues sí el espectáculo ha sido de admiración y grandeza, fijaros por la noche, porque después de terminar la visita, por supuesto visitando el templo por dentro, otra maravilla, con representaciones fastuosas grabadas en la pared, como por ejemplo las batallas, las columnas grabadas, las pinturas muy bien conservadas, salimos del recinto, y al rato cuando ya había anochecido y previo pago de la entrada, volvimos a entrar, asistimos a un espectáculo alucinante, lo mismo que habíamos visto hacía un rato, pero con luz y sonido, con imágenes en video, una grabación va contando toda la historia hasta nuestros días, como pantalla utilizan los templos con unos efectos de luz espectaculares, imaginaros sentados en el medio del Sáhara en una noche oscura y estrellada, durante una hora de ensueño, tanto la iluminación como el sonido, una joya.
No me puedo ni imaginar que esta maravilla quedara sepultada debajo del río Nilo, y la humanidad se quedara sin poder apreciarla, gracias al Lago Naser, no sucederá.
Nadie que viaje a EGIPTO se puede quedar sin visitar ABUL SIMBEL, por lo tanto si no lo tiene contratado en su itinerario, no le queda más remedio que volver otra vez.
De regreso al barco, llegamos a la 1 de la noche, el barco estaba atracado en la ciudad de ASSUÁN, el viaje de vuelta se me hizo un poco más corto, me imagino que por la temperatura, la verdad es que por la noche las temperaturas bajan a 27º oscilando, me llamó mucho la atención los coches circulan sin luces, no sólo por la ciudad, sino también por carretera, sólo con los pilotos de posición y algunos ni eso, tienen un peligro….., también me llama mucho la atención la hora que es (la 1 de la madrugada) y veo a bebés y niños de 1, 2 y más años con sus papás, correteando como si estuvieran en pleno día. Bueno pues como iba diciendo cuando embarcamos, teníamos en nuestra habitación la cena preparada, naturalmente que no teníamos ninguna ganas de cenar, fue el día que más comimos con estar fuera del barco tantas horas. Nos acostamos muy deprisa para conseguir ganar tiempo al sueño.